viernes, 18 de marzo de 2011

La idiosincrasia japonesa y la actitud ante los desastres


La idiosincrasia japonesa y la actitud ante los desastres
                                                                                      Carlos Aquino Rodríguez*
Sorprende en estos momentos, que ante el mas grande desastre que ha tenido Japón después de le Segunda Guerra Mundial, los japoneses no se desesperen, no se amotinen, no griten su desgracia. Al japonés se le ve ordenado, calmo, estoico ante la magnitud del desastre.
¿A que se debe eso? Principalmente a dos razones. Primero, a la idiosincrasia japonesa, a su cultura, que le ha enseñado a como comportarse ante situaciones como las que atraviesa ahora, y Segundo, a su experiencia en tantos desastres que ha afrontado el país en su historia.
Primero, los japoneses son enseñados a vivir en armonía. Se consideran el país del Wa, que significa paz, armonía. En las escuelas se les enseña a no causar problemas a los demás, a respetar el orden, la organización. El individualismo es dejado de lado en aras del grupo, la colectividad, ya sea para la empresa, para el país (y antes para el Emperador). Eso puede llevar en el caso extremo a sacrificios, como con los Samurai que se sacrificaban por su Señor, o los soldados que se inmolaron en la Segunda Guerra Mundial por el país o por el Emperador.  Ahora los trabajadores tratando de enfriar las barreras radioactivas en la planta nuclear están llegando también al sacrificio personal exponiéndose a la radioactividad. El sentido del deber es fuerte aquí. Los japoneses no se escapan ante el cumplimiento del deber  
También se dice se les enseña a reprimir sus emociones. Son parcos expresando esto. Sensaciones como el amor, la pena ante las tragedias no se expresan en la forma como los occidentales y mas lo latinos lo hacemos, que lo exteriorizamos todo. Los japoneses no se expresan de esa forma, interiorizan sus emociones.
Y los japoneses respetan la ley. Se les enseño a hacer eso desde la época de los samuráis, especialmente del siglo XVII al XIX, cuando el país estuvo aislado del mundo por la política de sus gobernantes. La disciplina viene de ahí.     
Segundo, Japón ha sufrido una serie de desastres a lo largo de su historia, los naturales y los causados por las guerras. Esta situado en el cinturón de fuego de la Cuenca del Pacifico, y  azotado regularmente por tifones, terremotos y tsunamis. Por ejemplo solo en el siglo pasado se tuvo el gran terremoto de Kanto que mato a unas 130 mil personas en 1923, en la Segunda Guerra Mundial solo el bombardeo de Tokio de marzo de 1945 mato a más de 100 mil personas, y además hubo las dos bombas atómicas que lo obligaron a rendirse. Luego vino el gran terremoto de 1995 en Kobe que mato a 6,400 personas.
Por eso, a los japoneses se les enseña desde pequeños a prepararse ante los desastres naturales.
Los japoneses saben que son un pueblo vulnerable a los desastres, y asimismo, al no tener recursos naturales, como materias primas para su industria y suficiente alimento para su población, conservaran su grado de  cohesión y organización. Saben que tiene que trabajar en grupo, luchar contra la adversidad.   
Los japoneses son bastante organizados, y tienen la capacidad económica para recuperarse de los desastres. Ya lo hicieron antes, lo harán otra vez más.      

   
*Profesor en la UNMSM: Maestría y Doctorado en la Universidad de Kobe, Japón.

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